Muere Edward Malefakis.

El pasado martes 22 de agosto, moría Edward Malefakis, uno de los más reconocidos historiadores sobre la Segunda República española y estudioso de la cuestión agraria.
Aprovecho esta noticia para rescatar su libro “Reforma agraria y revolución campesina en la España del siglo XX”, obra de cabecera de toda persona que intenta acercarse a la raíz de los problemas agrarios de nuestro país. Todo estudio o publicación que se precie sobre la problemática agraria y sus consecuencias durante la primera mitad del pasado siglo citan irremediablemente esta obra de Malefakis.
En este libro se trata, como no podía ser de otra forma, la cuestión agraria extremeña. Malefakis, como Yagüe -por diferentes motivos-, sabía del potencial del campesinado extremeño. Las consecuencias de lo que describe este libro las sigue sufriendo Extremadura.
No he encontrado un enlace para descargar el libro de forma gratuita. Os lo compartiré si lo encuentro.
Tenemos la obligación moral y la responsabilidad de estudiar la historia de nuestra tierra y compartirla para que llegue a todos los rincones de ciudades y pueblos. Los recortadores de derechos y libertades pagan ingentes cantidades de dinero para que se construya una narración histórica paralela a la real. Debemos dar lo mejor de nosotros/as mismos/as para rescatar lo que no se cuenta sobre nuestro país en los libros de texto. Debemos dar la batalla cultural porque “la Historia es nuestra y la hacen los pueblos”.
Apuntes del ayer para comprender el hoy y construir el mañana.
malefakismalefakis libro
Ver en Facebook:
Anuncios

La dehesa.

Una de las mayores joyas de nuestro territorio es la dehesa. El pasado lunes El País publicaba un interesante artículo titulado “La falta de rentabilidad acelera el abandono de las dehesas

En este artículo se recogen varias patas de la silla en la que se sostienen algunos de los problemas que acucian a este ecosistema de riqueza ambiental incomparable que además contribuye a fijar población al medio rural.

Se recogen testimonios que vienen a aportar causas y consecuencias de los peligros que se ciernen sobre la dehesa: abandono, falta de rentabilidad, la seca, producción intensiva, envejecimiento y falta de reposición de ejemplares, abandono del pastoreo, tuberculosis bovina, aumento de los costes de producción ganadera, desidia de las administraciones, aplicación perjudicial de la PAC y el Coeficiente de Admisibilidad de Pastos, falta de relevo generacional, etc.

Todo ello no deja de ser cierto, son factores que influyen negativamente en el manejo y sostenibilidad de la dehesa aunque no menciona, por ejemplo, el problema derivado de la inclusión del sector corchero en la normativa de la construcción dando lugar a una gran preocupación en todo el gremio. Pero en lo que no profundiza ni cuestiona este artículo es en el por qué de los precios de la gran variedad de materias primas que se obtienen de la dehesa, es decir, las leyes del mercado y sus consecuencias nefastas para nuestra tierra. Me centraré en una de ellas. El corcho.

Después de hablar con diferentes profesionales del sector intentaré aterrizar el artículo a la realidad extremeña para que la silla no quede coja.

En Extremadura tenemos, redondeando, un millón cuatrocientas mil hectáreas de superficie adehesada, una tercera parte del total de nuestro país. La compra-venta del corcho que se extrae de ella es -según sus testimonios- monopolizada por dos grandes empresas, en primer lugar el gigante Amorim Forestal, de capital portugués, con un volumen de negocio de 605 millones de euros anuales , y en segundo lugar Diam, de capital francés. Ambas han ido acaparando progresivamente en los últimos años el mercado del corcho extremeño pactando los precios -según las personas consultadas- tanto en origen como en producto final y haciéndolos inasumibles para las pequeñas empresas corcheras extremeñas.

Les preocupa que se haya monopolizado el mercado del corcho delgado a través de un conglomerado de empresas pertenecientes a la firma Amorim. Lo mismo ocurre con el conocido como “tapón técnico” que se fabrica con los recortes/desperdicios del corcho. Tienen patentado ese tipo de tapón por lo que controlan todo su mercado y al obtenerse de restos de corcho de bajo precio obtienen una rentabilidad muy alta.

Aún no controlan el 100% del corcho de buena calidad por lo que es la única parte a la que pueden aspirar las empresas extremeñas aunque las posibilidades se van estrechando año tras año porque no pueden competir con los amplios márgenes de beneficio con los que cuentan las dos grandes empresas.

Se preguntan cuántas pequeñas empresas corcheras extremeñas habrán cerrado en los últimos quince años. ¿Qué hace para evitarlo el gobierno central? ¿Qué hace la Junta de Extremadura?. Les preocupa que si no se hace nada dentro de muy poco controlen el 100% del sector y entonces tendrán vía libre para dejar los precios de compra al mínimo y anular así la ya estrecha rentabilidad de los productores. En este sentido, como siempre, los pequeños productores son los que más notan las consecuencias de la monopolización del sector. De esta forma el futuro y los jornales de sacadores, podadores etc se verían muy afectados. ¿Qué futuro les espera a las comarcas corcheras extremeñas?

Añaden también que mientras los pequeños propietarios se esfuerzan en mantener sus fincas en buen estado, cada vez les cuesta más esfuerzo sacar la corcha en fincas -sobre todo las de mayor tamaño- en las que los alcornoques no han tenido un buen manejo o están semiabandonados.

Lo que el artículo no menciona, en definitiva, es que el desarrollo de oligopolios presentes no sólo en este sector sino en otras producciones estratégicas, está minando el futuro de un sector asociado a un sistema representativo de gran parte de nuestra región y considerado por la UE como de alto valor ecológico.

Es conocido que la Junta de Extremadura ha concedido jugosas subvenciones públicas a estos gigantes del corcho y sin embargo ahora gran parte de la producción de corcho extremeño “descansa” en Setúbal. El gobierno extremeño debe ponerse manos a la obra de una vez por todas para evitar que nuestra tierra siga siendo un mera productora de materias primas donde apenas se controlen las fases de transformación y comercialización. Debe apostar de forma clara y contundente por fortalecer las pequeñas producciones y las diferentes alternativas de asociación de pequeños productores que están surgiendo en las diferentes comarcas corcheras porque eso es apostar por el empleo, la fijación de la población y la lucha contra la despoblación. Eso es apostar por los productos extremeños. Eso es apostar por un economía verde.

Eso es apostar por Extremadura.

 photo2202399556086881

corcho

Ver en Facebook: https://www.facebook.com/EugenioRomeroBorrallo/posts/846406675496569

 

Ahora que vamos deprisa vamos a contar verdades. La historia de los regadíos en Extremadura (siglo XX).

La historia oficial de Extremadura es la que nos ha contado la élite económico-política de este país, los dueños de nuestra tierra y sus manijeros obedientes a las órdenes que venían desde otros territorios. Se ha eliminado de los libros y las narraciones académicas la parte de nuestra historia que no les interesa. La historia real de Extremadura.

A continuación os dejo unas páginas del libro “Extremadura saqueada” en las que se recoge la historia del regadío en Extremadura desde principios del siglo pasado. Intento resumirlas para ahorrar tiempo aunque aconsejo leerlas y releerlas en profundidad.

En Extremadura llegamos al siglo XX sin regulación del río Guadiana ni la existencia de regadíos que revalorizasen las fértiles tierras extremeñas necesitadas de agua y abrasadas por las altas temperaturas del verano.

Se comienza a trabajar este tema en el Plan de Obras Hidráulicas en 1.902 en el que se incluye el embalse de mayores dimensiones de todo el país, el embalse de Cíjara. En 1.923 y 1.924 comienzan los estudios geológicos y en Diciembre de 1932, ya en periodo republicano, comienzan las obras que son inauguradas por Indalecio Prieto.

La puesta en riego de las vegas del Guadiana conllevaba la expropiación y reparto de las fincas de los grandes propietarios debido a la presión ejercida por jornaleros y yunteros que estaban decididos a hacerse con ellas para trabajarlas. De esta forma el Estado republicano aceleró la Reforma agraria en Extremadura a un ritmo muy superior al marcado por la voluntad estatal.

En 1.936 el proyecto hidráulico es interrumpido por el golpe de estado y la guerra civil, siendo destruidas las obras de la gran presa de Cijara y las fincas devueltas a los grandes propietarios. De esta forma el anhelo del pueblo extremeño del reparto democrático de la tierra que trabajar queda difuminado por las armas volviendo esas grandes extensiones de la vegas del Guadiana a un puñado de manos afines al régimen franquista. 

El Plan Badajoz de Franco poco tuvo que ver, por tanto, con la obras iniciadas durante la Segunda República. La creación de pueblos de colonización y el reparto de tierra en lotes o parcelas para los “colonos” se mostró como una condición necesaria pero no suficiente para romper con el sistema de propiedad. El estado franquista tras su intervención en los primeros años del Plan Badajoz se mostró después subsidiario a la actividad privada capitalista dejando los frutos de la regulación del Guadiana y el regadío -electricidad y productos agrarios- a precios muy reducidos para empresas venidas de fuera de la región e incluso del país.

El estado continuó cediendo poder en beneficio de las grandes empresas que monopolizan la comercialización y la transformación de los productos agrarios, el abastecimiento de los medios de producción y los créditos para financiarlos. De esta forma los colonos adquieren la propiedad de la tierra pero su trabajo queda al servicio de las empresas agroindustriales.

Extremadura volvía a ser saqueada.

Pueden descargarlo en pdf para leerlo con más tranquilidad pinchando aquí:

RegadiosExtremaduraSaqueada

Esta es la historia real de Extremadura. La que no sale en los libros. Que nadie la olvide.

La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

RegadiosExtremaduraSaqueada-page-001RegadiosExtremaduraSaqueada-page-002RegadiosExtremaduraSaqueada-page-003RegadiosExtremaduraSaqueada-page-004RegadiosExtremaduraSaqueada-page-005RegadiosExtremaduraSaqueada-page-006RegadiosExtremaduraSaqueada-page-007RegadiosExtremaduraSaqueada-page-008

RegadiosExtremaduraSaqueada-page-009

RegadiosExtremaduraSaqueada-page-010

Convenio colectivo del campo 2016-2018. Extremadura.

Esta misma semana se firmaba el nuevo convenio colectivo del campo extremeño con siete meses de retraso.
Este convenio supone un aumento salarial del 1% en 2016, 0,6% en 2107 y 0,5% en 2018. Esa subida salarial para 2016 tiene carácter retroactivo desde el 1 de Enero, por lo que los 67.000 trabajadores y trabajadoras agrarias deben reclamar y percibir ese dinero que les pertenece por los días trabajados durante el año en curso en los que se les ha pagado según el convenio anterior.

Además se incluye la Tarjeta Profesional Agraria (TPA) para los trabajadores y trabajadoras del campo que incluye formación sobre riesgos laborales y un examen médico debido al aumento de accidentes laborales de los últimos años.

Una gran derrota para los trabajadores y trabajadoras es que se quedan fuera de este convenio colectivo las centrales hortofrutículas en las que se denuncian cada año interminables jornadas laborales sin contrato, con salarios y condiciones que rozan la esclavitud.

Es muy importante que todas las personas que trabajen en el campo conozcan sus derechos y el salario que les pertenece. Son continuas las denuncias de incumplimientos en el campo como pueden ver en este vídeo https://www.facebook.com/EugenioRomeroBorrallo/videos/836105253193378/ y como se denuncia en este artículo claramente “incumplimiento sistemático del convenio del campo en Extremadura.

photo2202399556086842.jpg

Debemos organizarnos para velar por el cumplimiento de este convenio que es lo mismo que velar por la dignidad de quien trabaja la tierra. Una tarea que nos obliga a todos y a todas dar lo mejor de nosotros mismos. Vamos a ello.

¡Alegría para luchar, organización para vencer!

conveniocampo2016

 

Familia Domecq, PAC, Extremadura y papeles de Panamá.

Hoy hemos solicitado a la Junta de Extremadura la cuantía total de todas las ayudas recibidas por la Familia Domecq derivadas de sus fincas en Extremadura.
photo2202399556086535.jpg
Micaela Domecq, esposa del exministro Cañete, figura desde 2005 como autorizada de la empresa Rinconada Investments Group S.A., con sede en Panamá. Este país está en la lista española de los paraísos fiscales hasta 2011 y sigue siéndolo a ojos de la Comisión Europea.
 
fotogaleria-todas-las-caras-de-la-investigacion-los-papeles-de-panama
domecq
El Confidencial y La Sexta, gracias al trabajo de más de un año del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) sobre ‘Los Papeles de Panamá’, demuestran que Micaela Domecq tuvo firma autorizada, junto a once miembros de la familia, para gestionar cuatro cuentas corrientes depositadas, de numeración casi correlativa, en una filial suiza de Deutsche Bank. El titular de estas cuentas es Rinconada Investments.
 
Los negocios de esta familia jerezana han estado relacionados siempre con las ganaderías de reses bravas y la explotación de fincas agrícolas en el sur de España.
 
Micaela tiene varias fincas en la provicia de Badajoz. La familia recibió 1,8 millones de euros de subvenciones agrarias mientras el señor Cañete era ministro y negociaba la P.A.C.
Presentación12Presentación1
Se da la circunstancia de que la familia Domecq esté entre las mayores perceptoras de ayudas al campo mientras tiene sus enormes fincas extremeñas infrautilizadas y dedicadas a unas decenas de reses.
photo2202399556086536
Mientras el campo extremeño se marchita por falta de ayudas a los jornaleros y pequeños agricultores, estas élites extractivas siguen acumulando un dinero que es de todos/as y una tierra que no tiene dueño.
 
Hace año y medio desde los Campamentos Dignidad de Extremadura hicimos una ocupación simbólica de una de las fincas extremeñas de Micaela Domecq para denunciar el enriquecimiento ilícito de los agricultores de salón de la Gran Vía madrileña a costa, en este caso, de perpetuar el subdesarrollo de nuestra tierra.
photo2202399556086533
Extremadura sigue ocupando los últimos puestos en cuanto a riqueza y con un desempleo agrario sangrante mientras estos delincuentes reciben dinero público y evaden impuestos metiéndonos la mano en los bolsillos de todos/as nosotros/as.
photo2202399556086532
El Artículo 128 de la Constitución Española dice que “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.” Y el Artículo 33 dice que la propiedad privada debe cumplir una función social.
 
Parece que la Constitución y la ley sólo se aplica cuando le interesa a quienes mandan en este país.
 

25 de Marzo, el verdadero Día de Extremadura.

Artículo escrito a cuatro manos con el amigo Manolo Cañada:
– en eldiario.es

– en kaosenlared

Cinco de la madrugada del día 25 de marzo de 1936. Como por ensalmo, en 280 pueblos de Extremadura más de 60.000 campesinos se concentran provistos de azada y demás instrumentos propios para efectuar un deslinde” . Sin hacer ruido apenas, se juntan en las afueras de los pueblos y emprenden el camino hacia las 3.000 fincas señaladas. Se está gestando la ocupación de tierras más multitudinaria que han visto los tiempos. La Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FTT-UGT) ha aprendido de la huelga general derrotada en junio de 1934 y ha llamado a extremar la cautela, a trenzar contención y firmeza.

Un grandioso movimiento de labradores sin tierra, yunteros, braceros y jornaleros de toda condición, viene buscando la aurora, quebrando los albores de una nueva época. En el aire tiembla la imperecedera utopía campesina, el sueño centenario de la reforma agraria. Evitad los choques con las fuerzas del orden público. Pero ni un solo paso atrás. Aquí estoy y aquí me quedo” , esa es la consigna. Burros, azadas, arados, puños en alto, gritos de Viva la República: esas son sus subversivas armas. Una conmoción atraviesa Extremadura de punta a punta, como lo hacen el Tajo y el Guadiana. Ese día, ante el asombro de propios y extraños, está floreciendo en el campo extremeño la semilla sembrada durante años de explotación, regada con sudor y hambre.

El 25 de marzo ha triunfado. No hay guardia civil suficiente para detener tanto anhelo de justicia, tanta ansia de redención. Una larga resistencia de siglos se condensa en esa jornada de liberación. En Extremadura, desde tiempos inmemoriales, la tierra ha estado concentrada en manos de unos pocos. La Corona, la Iglesia, las Órdenes Militares, la nobleza, la burguesía, los dueños absentistas se han ido pasando de mano en mano la propiedad de la tierra al tiempo que oprimían descarnadamente al campesino, manteniéndolo justo en el límite de la supervivencia. Ahora, en esta primavera insumisa está cuajando la repulsa de generaciones de jornaleros al desafuero hecho ley, al despojo de los bienes comunales, a la mercantilización de la tierra, a la desamortización para gloria de la burguesía. En este marzo de esperanza resuenan las ocupaciones del sexenio revolucionario (1868-1874), el bandolerismo social, la asociación Germinal y el primer Congreso Obrero en la Torre de Miguel Sesmero (1901), los motines del pan, la represión a los rebusqueros, el caciquismo, Castilblanco, los 600 jornaleros extremeños encarcelados en junio de 1934, los incontables muertos, la paciente siembra de otro mundo posible sin explotación donde al fin puedan hermanarse las palabras Tierra y Libertad.

En Extremadura es donde los yunteros se habían convertido en el grupo campesino más politizado de España , escribió Malefakis. O lo que es lo mismo, más consciente, más organizado, más capaz de representar el interés general de la sociedad. La clase obrera campesina de Extremadura se hizo pueblo y le dio la vuelta a la vieja cantinela del extremeño domesticado; como recuerda Víctor Chamorro, donde ponía “Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra (de arriba), el pueblo inscribió un nuevo rótulo: “Bienaventurados los bravos que se atrevan a defender su derecho a la tierra (de abajo), porque de ellos será un trozo de tierra arable, pisable, con la que combatir el hambre y con la que cambiar la vergüenza del hambre por la dignidad .

¿Cómo es posible que la inmensa mayoría de los extremeños y extremeñas desconozcan la mera existencia de esta fecha en la que, además, con toda seguridad participaron algunos de sus familiares? ¿Cómo se explica que este hito histórico tan trascendental en la historia de Extremadura y de España no sea objeto de estudio, al menos, en todos los Institutos de nuestra tierra? La respuesta está en el presente. El 25 de marzo quema. A pesar de que han pasado 80 años todavía levanta sarpullidos entre las clases dominantes. Y si quema es porque esa fecha resume la historia de Extremadura pero, sobre todo, porque interpela a nuestro presente.

Porque, ¿qué pasó después del 25 de marzo? Después vino la venganza de los señoritos,  el golpe militar, la sangre corriendo a borbotones en la Plaza de Toros de Badajoz, el plan de exterminio de todos los que habían osado participar en las ocupaciones y asentamientos. Como ha explicado magistralmente Francisco Espinosa, las ocupaciones campesinas, lo que él ha llamado la primavera del Frente Popular, son el vaso que colma los miedos y el afán de represalia de las clases dominantes. Por si quedaba dudas, Franco se instala en el Palacio cacereño de los Golfines el 26 de agosto de 1936 y es allí aclamado como jefe de Estado.

Hay que dar un escarmiento que llegue a la décima generación”, afirman sin rubor. La alianza de heraldos, caciques, tricornios y bonetes impone una represión brutal. La nueva situación “supone tal abismo que sólo puede ser percibido como la materialización de un nuevo modo de vida creado específicamente para seres considerados inferiores y carentes de todo derecho.  Tras la derrota, vuelven el cortijo, el “a mandar que para eso estamos”, Azarías y Paco el Bajo, la humillación como cotidianidad para el campesino.

Y después del genocidio político, el genocidio social. Represión, colonización y emigración son las tres palabras que resumen los 40 años de dictadura en Extremadura. El Plan Badajoz lavaba la cara al régimen pero fortificando los intereses de los terratenientes. Y al pueblo llano se le condenaba a coger la maleta. Entre 1950 y 1977 emigraron de Extremadura 645.000 personas, es decir, el 45% de su población; de esos emigrantes, la mayor parte tenía entre 20 y 40 años. Este éxodo de miles de jóvenes hundió aún más en la pobreza y el subdesarrollo a nuestra tierra.

La transición democrática no hizo frente a las injusticias estructurales. El saqueo de Extremadura continuó por otros medios. Los herederos del orgulloso terrateniente de la autarquía se convirtieron al neoliberalismo o al social-liberalismo, pero eso sí, pasando a ser los principales beneficiario de las subvenciones comunitarias.  A pesar de los conatos de lucha popular (Valdecaballeros, movimiento obrero, jornaleros), las clases dirigentes pudieron renovar sus élites sin grandes trastornos. Y el sueño de la reforma agraria se enterraba con paletadas combinadas de PER, reconversión agraria y “feroces” amagos mediáticos de expropiación por parte de la Junta. Un nuevo clientelismo político que tomaba el relevo al veterano caciquismo, acompañaba a la modernización económica que, en lo fundamental, mantenía intactos los pilares de las relaciones de propiedad y de dominio.

Justamente una de las mejores expresiones simbólicas del gatopardismo en Extremadura, del que todo cambie para que nada cambie,  fue la fecha elegida como Día de Extremadura. “¿Se le ha aparecido al presidente de la Junta de Extremadura la Virgen de Guadalupe?” preguntó con sorna el diputado comunista Manuel Parejo ante el anuncio sorpresivo de la fecha impuesta por Ibarra. Mientras que en Andalucía se entronizaba el 28 de febrero, momento de afirmación del pueblo andaluz frente al gobierno central o en Castilla-León se elegía la referencia de los Comuneros de Villalar, en Extremadura se hacía coincidir el Día de la Comunidad con la tradicional peregrinación al Monasterio de Guadalupe, mezclando lo religioso y lo político, seleccionando así uno de los emblemas preferidos de los resignadores y del nacional-catolicismo.

Y llegamos a nuestros días. Hace unas semanas se hacía público que el jeque árabe propietario del Manchester City, Mansour bin Zayed, es el nuevo propietario de la Rusal, una finca de 8.200 hectáreas en el término municipal de Valencia de las Torres. Ya se sabe: en Extremadura la tierra sigue siendo “para las ovejas, los caballos, las rehalas, los toros de lidia y los cerdos ajenos. Para el jornalero sólo tierra estrecha y la diáspora de sucesivas extremaduras trashumantes (Víctor Chamorro). Y mientras tanto, una nueva oleada de emigración se inicia en nuestra tierra.

Ante nosotros, una nueva acumulación de capital basada en el despojo de las clases populares a la que llaman neoliberalismo o austericidio. Pero ante nosotros también el despertar del pueblo, la posibilidad de un cambio real, por primera vez en décadas. Y es ahí donde brilla, como un recuerdo en un instante de peligro, la memoria del 25 de marzo. Una fecha que nos habla del orgullo, del empoderamiento y del coraje de un pueblo, que crea identidad extremeña.  Que resume la lucha de las generaciones de Extremadura contra la explotación, la servidumbre y el subdesarrollo. Que nos dice que ha de cumplirse “la voluntad de la Tierra que da sus frutos para todos”. El 25 de marzo es la Laguna de Ruidera de la historia de Extremadura, su momento más alto. Ese día germinó la semilla de la dignidad extremeña, regada por el esfuerzo diario y el coraje continuo de quienes no forman parte de la historia “oficial” de Extremadura.

Una luz cegadora llega hasta nuestros días. No es historia, es presente, es tiempo-ahora, es pasado de lucha en el que encender la chispa de la esperanza. Sí, “existe una cita secreta entre las generaciones del pasado y la nuestra, como decía Walter Benjamin. Y en Extremadura la cita secreta inapelable entre las generaciones de oprimidos de ayer y de hoy se llama 25 de marzo. Ha llegado la hora de reclamar que éste sea el nuevo Día de Extremadura.

spain-2bextremadura-2ba2bcommittee2bof2bpeasants2bsaluting252c2bwith2btheir2bfists252c2bmilitians2bleaving2bto2bjoin2bthe2bforces2bin2bmadrid-2b1936Extremadura. 25 Marzo de 1936.

Ponencia: 25 de Marzo de 1936. Historia y actualidad.

El pasado sábado, dentro de las Jornadas de Formación de los Campamento Dignidad Extremadura, presenté una interesantísima ponencia titulada “25 de Marzo de 1936. Historia y actualidad.” a cargo de Roberto Carlos Montañés, historiador y profesor del I.E.S “Valles de Gata” de Hoyos (Cáceres).
Aquí pueden ver la ponencia completa:

La fecha del 25 de Marzo de 1936 está en la raíz de la actual situación económica, agraria, productiva y social de Extremadura.
Una fecha que debería ser objeto de estudio, al menos, en todos los Institutos de nuestra tierra. Un hito histórico que refleja el alto grado de concienciación y la potencia de las movilizaciones agrarias extremeñas de la época.
Una fecha en la que, como dice nuestro paisano, Víctor Chamorro, los extremeños y extremeñas dieron la vuelta al discurso de siglos de: “Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra (de arriba)” por el de “ Bienaventurados los bravos que se atrevan a defender su derecho a la tierra (de abajo), porque de ellos será un trozo de tierra arable, pisable, con la que combatir el hambre y con la que cambiar la vergüenza del hambre por la dignidad.“.
Una fecha que crea identidad extremeña.
Orgullo de Extremadura.

En Facebook:

https://www.facebook.com/EugenioRomeroBorrallo/videos/763129650490939/

Cuando la “igualdad” son ocho letras.

Escribía hace unos días lo estéril y peligroso de reducir a declaraciones institucionales las manifestaciones políticas en favor de la igualdad real entre hombres y mujeres. Esta equidad debe ir mucho más allá de favorecer las mismas posibilidades de acceso a un puesto de trabajo o de recibir un mismo salario y condiciones laborales cuando se ostenta un mismo cargo.
La violencia que se ejerce contra las mujeres por el simple hecho de serlo también va mucho más allá de los asesinatos. Es como la gota constante que horada la roca de las más fuertes personalidades femeninas.
Este es el cruel día a día de las mujeres en los diferentes países y sectores laborales. También en la política. Lo han denunciado repetidamente las valientes que dan el paso a la representación institucional. Por atreverse a entrar en un coto privado masculinizado comienzan su carrera política tres peldaños por debajo, uno por ser nuevas en las instituciones, otro por ser mujer y otro por ser joven. También ocurre esto en Extremadura. Es el caso de mis compañeras de grupo parlamentario. Tienen que esforzarse el triple que cualquier otro para que se les trate de igual a igual. Diferentes compañeras víctimas de diferentes micromachismos.

No voy a hablar del aumento del ruido en las bancadas de los partidos cuando alguna de ellas interviene en Pleno, ni de miradas, ni de sonrisas. Voy a hablar del tercer caso que presencio en la Asamblea de Extremadura, que no significa que sólo haya habido tres. El primero lo dejé pasar. El segundo no. El segundo se lo comuniqué a la Presidenta de la Asamblea de Extremadura para que tomara medidas de forma “discreta” porque yo no tenía ningún problema en tomar medidas menos discretas.
El tercero ya lo voy a hacer público. Ha ocurrido esta mañana en la Comisión de Medio Ambiente y Rural que constaba de la comparecencia de dos Directores Generales y una pregunta. Tras la segunda comparecencia se alude al portavoz del PP y a la portavoz de PODEMOS Extremadura, mi compañera, Irene De Miguel. El portavoz del grupo parlamentario popular por alusiones pide la palabra al presidente de la comisión en virtud del artículo 137 del Reglamento de la Asamblea de Extremadura. El presidente le dice que la intervención por alusiones no se recoge en el artículo 137 pero de todas formas le da la palabra para que aclare lo que crea conveniente. Seguidamente la portavoz del grupo parlamentario PODEMOS Extremadura pide la palabra por alusiones pero el presidente no se la concede como sí ha hecho con su compañero de partido, quien aludía a un artículo equivocado.
Posteriormente se sustancia la pregunta y antes de levantar la sesión la portavoz de PODEMOS Extremadura vuelve a pedir la palabra amparada por el artículo 134.a, que dice textualmente:

alusionesEn esta dirección http://doe.gobex.es/pdfs/doe/2015/700o/15RE0001.pdf pueden consultar el Reglamento de la Asamblea de Extremadura.

Tras un intercambio de pareceres el presidente de la comisión responde: “no le dí la palabra y tampoco se la doy ahora“.
El resultado final es que le dio la palabra a su compañero de partido aludiendo a un artículo equivocado y no se la dio a mi compañera que sí aludía al artículo correcto.
Levantada la sesión y ante mi insistencia de que había interpretado el reglamento a su antojo le pido que consulte al letrado que es quien mejor conoce las cuestiones jurídicas y se despide diciendo que “el letrado es quien interpreta y yo, como presidente, soy quien decido.”
Se dio voz a un hombre que aludía a un artículo equivocado y se silenció a una mujer que aludía al artículo correcto. Uno pudo aclarar su posición, la otra no. Por supuesto, vamos a presentar queja por vía parlamentaria.
Estos son los datos. Saquen sus propias conclusiones.

Vídeo resumen de lo ocurrido en torno a las alusiones a los/as diferentes portavoces https://www.facebook.com/EugenioRomeroBorrallo/videos/761679313969306/

Enlace completo a la Comisión de Medio Ambiente y Rural de 14 de Marzo de 2016. https://www.youtube.com/watch?v=JTcImCJHZug

En memoria de Berta Cáceres. En memoria de la tierra.

La lucha por la tierra sigue cobrándose vidas aunque esto no abrirá telediarios ni será motivo de programas de debate. 
Esta semana asesinaban en su propia cama a Berta Cáceres, líder campesina indígena hondureña, reconocida y premiada internacionalmente.
Ella lideró la lucha contra los poderosos de dentro y fuera de su país. Ganó alguna batalla por proteger el rio Gualcarque, por ejemplo, pero le costó la vida.
De las consecuencias que conlleva la lucha por la tierra sabemos bastante en Extremadura, aunque haya que bucear mucho entre las fuentes de documentación. La represión sufrida tras los sucesos de Castilblanco (Badajoz) en 1931 o tras las ocupaciones masivas de tierra en el 1936 fueron ejemplarizantes para evitar que se contagiara esa dignidad que encarnaban aquellos/as jornaleros/as o, como en este caso, Berta Cáceres.
En la actualidad, uno de los casos más claros de la lucha por la tierra es la del Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (S.A.T.). Por trabajar la tierra para alimentar a quienes menos tienen han sido duramente perseguidos y castigados. Numerosas multas y procesos judiciales se les acumulan. Ese era también el caso de Berta Cáceres.

En Extremadura se encargan que aquellos acontecimientos queden ocultos, en Andalucía se invisibiliza las acciones y conquistas del S.A.T. y en Honduras se persigue a quienes luchan por la madre tierra. Todo por la misma razón: que no germine la semilla que han puesto todas estas personas, que no se contagie la dignidad de quienes quieren poner lo que es de todos/as al servicio de todos/as.

Berta continúa viva en nuestros corazones. Con su ejemplo surgirán muchas Bertas más.
Berta vive!
La lucha sigue!

Entrevista a Berta Cáceres. https://www.youtube.com/watch?v=Yiu_G9gdQ4g
Noticia de La Vía Campesina http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/derechos-humanos-mainmenu-40/2581-ante-el-asesinato-de-nuestra-companera-bertha-caceres

Artículo en EL PAÍS

12809510_757734784363759_5497884952980880185_n12799325_757738684363369_2281691558854745806_n980717_757736324363605_4488422139824174389_o10357525_757734781030426_4449617667381700754_n
En Facebook:

Apuntes de ayer para comprender el hoy y construir el mañana.

 

Extraído del libro:Vivir donde quieras: del PER a la Renta Básica en el medio rural de Extremadura.

https://ia601307.us.archive.org/4/items/ESTUDIEXTREMADURA/ESTUDI%20EXTREMADURA_backup.pdf

“… La posesión de la tierra seguía estando, al igual que en épocas pretéritas, en manos de muy pocos grandes propietarios, lo que generaba la permanencia de una importante masa de jornaleros sin tierra que vivían de las labores agrícolas de forma muy precaria. El fuerte peso del latifundio explica cuestiones fundamentales de los años treinta y aun la inmediatamente posterior: la fuerte acumulación de capitales en pocas manos y la presencia de un paro endémico, fuente de tensiones y conflictos sociales (Lacomba, 1993).

En el primer tercio del siglo XX se inician las obras hidráulicas en la región con el objetivo de regular el río Guadiana y poner en regadío un territorio fértil pero que tenía escasa agua y altas temperaturas en verano. Las obras de la presa del Cíjara, iniciadas en 1932 y suspendidas con la Guerra Civil, podían haber supuesto la expropiación y reparto de fincas de grandes propietarios de las Vegas del Guadiana debido a la presión ejercida por jornaleros y yunteros. La puesta en práctica de la Reforma Agraria estaba más adelantada en Extremadura que en el resto del Estado a causa de la ocupación espontánea de fincas por colectividades de jornaleros. Era la primera vez en la historia de Extremadura que se atacaba la propiedad de la tierra, pero todo esto quedó paralizado por el golpe de estado de 1936. La posterior guerra destruyó tanto las obras del Cíjara como todos los avances que se habían dado hacia una sociedad más justa e igualitaria.

Al concluir la guerra civil, Extremadura ofrece la imagen de un área subdesarrollada. Si España es “periferia” en el mundo capitalista occidental, Extremadura es “periferia en España”. Esta realidad se acentuará a lo largo de las dos décadas siguientes. En los años cuarenta, se puso en marcha la “contrarreforma agraria”, que dio lugar a la recuperación de las fincas por sus antiguos propietarios, poniendo de nuevo en marcha en los cortijos una organización del trabajo que humillaba y explotaba duramente a los trabajadores vencidos.

En los años cincuenta, una vez destruidas las obras del Cíjara y expulsados 29 de las fincas los jornaleros y yunteros, el franquismo pone en marcha el Plan Badajoz para poder regular y aprovechar los recursos hidráulicos de la cuenca del Guadiana. Mediante este Plan se trataba de utilizar al máximo la fuerza de trabajo de los extremeños. Los colonos tenían muy pocos derechos sobre las casas y parcelas que cedió el Estado y podían verse expulsados por la burocracia del régimen por la más mínima cuestión. El Plan Badajoz sirvió para legitimar el latifundismo en las zonas por él afectadas. Por otra parte, fueron una serie de grandes empresas venidas de fuera de la región las que se beneficiaron de los frutos de regadío al monopolizar la comercialización y la transformación de los productos agrarios, o el abastecimiento de los medios de producción y los créditos para financiarlos.”

photo_2016-01-23_18-41-33photo_2016-01-23_18-42-14