El futuro de la seguridad social y las políticas de empleo de la unión europea. Mollina. Málaga

El pasado 3 de junio participé en el foro “EL FUTURO DE LA SEGURIDAD SOCIAL Y LAS POLÍTICAS DE EMPLEO DE LA UNIÓN EUROPEA” celebrado en Mollina (Málaga) y organizado por el grupo parlamentario de la Izquierda Europea.

Una jornada muy interesante en torno a los Convenios Colectivos del Campo y las condiciones de trabajo y de vida de quienes trabajan la tierra.

Intenté dar una visión global de lo que es la realidad extremeña. Lo escaso del tiempo no me permitió profundizar en la multidud de aristas que tiene un sector como el agrario. Dí unas pinceladas sobre el trabajo de jornaleros y jornaleras extremeñas, el “desaparecido” convenio del campo, los problemas de acceso a la tierra, el destajo, el “PER” y tantos y tantos problemas agrarios que tiene nuestra rica y bella Extremadura.

Sólo la identificación de los problemas, su denuncia pública y la búsqueda colectiva de soluciones nos permitirá avanzar en la recuperación de derechos y dignidad de quien trabaja la tierra.

Fruto de encuentros como este y otros similares entre organizaciones políticas, agrarias, sindicales, movimientos agrarios etc se están gestando iniciativas a diferentes niveles que iremos presentando próximamente y que van encaminadas a poner el sector agrario y el medio rural en el lugar donde merecen.

Infinitas gracias a todas las personas que nos llaman, nos escriben, se acercan a vernos… porque la sabiduría acumulada durante siglos en nuestros pueblos riega este proyecto colectivo y abona nuestras ganas de seguir trabajando duro por un futuro digno para Extremadura.

Aquí pueden ver mi intervención íntegra:

El resto de participantes fueron:
-Teresa Rodríguez. Secretaria General de PODEMOS Andalucía y portavoz en el Parlamento Andaluz.
-Estefanía Torres. Eurodiputada de PODEMOS. Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural y Comisión de Pesca.
-Margarita Arenas Viruez. Profesora de Derecho Laboral de la Universidad Pablo Olavide.
-Alberto Montero. Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga y presidente de la Comisión de Empleo en la XI Legislatura.
-Mari Carmen García Bueno. Diputada de PODEMOS en el Parlamento Andaluz.
-Juan Antonio García. COAG Málaga.
-Rosario Guerrero. CERES Sevilla.
-Alejandro Serrato. Miembro del SOC – SAT Málaga y candidato
de PODEMOS al Congreso.
-Andrés González. CC. OO. Federación Agroalimentaria.
-FITAG – UGT Andalucía.
-Asociación Comisión Católica Española de Migración (ACCEM).

Aquí pueden ver todas las intervenciones de esta interesantísima jornada:

https://www.youtube.com/playlist?list=PLzz2flCaFuI_MgtaFz9-n9WXZBgLRLRga

cj0cyeaukaaqi2n-jpg-large

13305021_805687056235198_6482394741468955127_o13350505_805686982901872_2641963127126766805_o13316998_805687029568534_2319996590011207697_o

 

Anuncios

Estructura de la propiedad de la tierra en España. Concentración y acaparamiento.

Hace cuatro siglos nuestro paisano Pedro de Valencia (Zafra, 17/11/1555 – Madrid, 10/04/1620) advertía sobre la realidad extremeña de la siguiente forma: “…y es así que esta desigualdad de la posesión de la tierra, con que unos tienen dehesas larguísimas, y otros o casi todos no alcanzan ni un palmo ni un terrón, es la cosa más perniciosa a la comunidad y la que más provincias ha destruido y destruirá de todas cuantas han advertido los legisladores y los que han tratado de gobierno político…

Otro de nuestros paisanos más ilustres, Víctor Chamorro (Monroy, Cáceres, 1939) decía en el mismo sentido: “esta tierra sin tierra, estrecha para el jornalero y ancha para los animales de vista baja; gueto para tantas generaciones sin voz que nacieron como aperos de labranza inservibles por falta de surcos“. Añadía: “la pobreza no es vergüenza social si se transforma en dignidad yuntera“.

Esa dignidad de quienes trabajan la tierra se encarnó el 25 de marzo de 1936, día en el que unos ochenta mil extremeños decidieron tomar las riendas de sus vidas.

El próximo día 30 de septiembre se presenta en Mérida el libro “Estructura de la propiedad de la tierra en España. Concentración y acaparamiento” a cargo de su autor, Fernando Fernández. El libro da un tratamiento especial a la cuestión de la tierra en Extremadura.

Concentración y acaparamiento de tierra. Un tema enraizado en las entrañas de la historia del pueblo extremeño. A partir de ahí se podría explicar desde la aparición de pueblos a la desaparición de otros, la diáspora extremeña, modelo de agricultura, rentabilidad agraria, tipo de economía, nivel de empleo, tasa de alfabetización, renta per cápita…

En el libro se afirma, sin ningún género de dudas que: “analizando los datos de Extremadura, nos encontramos con el territorio con mayor presencia de latifundios y con una distribución más injusta de las tierras. Los datos que se deben destacar son:”… deberán asistir a la presentación en sesión de mañana o tarde para conocer esos datos.

 

photo37734384823020476

HORARIO DE MAÑANA

Conferencia: “Estructura de la propiedad de la tierra en Extremadura”

Presentación del libro: “Estructura de la propiedad de la tierra en España. Concentración y acaparamiento” a cargo de su autor Fernando Fernández.

HORA: 13:00 horas

DÍA: VIERNES 30 SEPTIEMBRE

LUGAR: SALA DE LA AUTONOMÍA. ASAMBLEA DE EXTREMADURA. C/ SAN JUAN DE DIOS. MÉRIDA

__________________________________________________

photo37734384823020475

HORARIO DE TARDE

Conferencia: “Estructura de la propiedad de la tierra en Extremadura

Presentación del libro: “Estructura de la propiedad de la tierra en España. Concentración y acaparamiento” a cargo de su autor Fernando Fernández.

HORA: 20:00 horas

DÍA: VIERNES 30 SEPTIEMBRE

LUGAR: CENTRO CÍVICO. CALLE MÉRIDA, 17. ALMENDRALEJO.

________________________________________________________

 

25 de marzo, el verdadero día de Extremadura.

El 25 de marzo quema. A pesar de que han pasado 80 años todavía levanta sarpullidos entre las clases dominantes. Y si quema es porque esa fecha resume la historia de Extremadura pero, sobre todo, porque interpela a nuestro presente.”

Como sociedad madura, los extremeños y extremeñas debemos sentirnos interperlados/as por el porqué del 8 de septiembre, también por el 14 de agosto, 1 de septiembre o 25 de marzo entre otros.
Del debate sereno y la reflexión colectiva debe salir una decisión que represente a la mayoría social extremeña.
Esta es nuestra propuesta.

Artículo:

http://www.eldiario.es/eldiarioex/Marzo-verdadero-Dia-Extremadura_0_496250768.html

Cinco de la madrugada del día 25 de marzo de 1936. Como por ensalmo, en 280 pueblos de Extremadura más de 60.000 campesinos se concentran provistos de azada y demás instrumentos propios para efectuar un deslinde” . Sin hacer ruido apenas, se juntan en las afueras de los pueblos y emprenden el camino hacia las 3.000 fincas señaladas. Se está gestando la ocupación de tierras más multitudinaria que han visto los tiempos. La Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FTT-UGT) ha aprendido de la huelga general derrotada en junio de 1934 y ha llamado a extremar la cautela, a trenzar contención y firmeza.

Un grandioso movimiento de labradores sin tierra, yunteros, braceros y jornaleros de toda condición, viene buscando la aurora, quebrando los albores de una nueva época. En el aire tiembla la imperecedera utopía campesina, el sueño centenario de la reforma agraria. Evitad los choques con las fuerzas del orden público. Pero ni un solo paso atrás. Aquí estoy y aquí me quedo” , esa es la consigna. Burros, azadas, arados, puños en alto, gritos de Viva la República: esas son sus subversivas armas. Una conmoción atraviesa Extremadura de punta a punta, como lo hacen el Tajo y el Guadiana. Ese día, ante el asombro de propios y extraños, está floreciendo en el campo extremeño la semilla sembrada durante años de explotación, regada con sudor y hambre.

 

El 25 de marzo ha triunfado. No hay guardia civil suficiente para detener tanto anhelo de justicia, tanta ansia de redención. Una larga resistencia de siglos se condensa en esa jornada de liberación. En Extremadura, desde tiempos inmemoriales, la tierra ha estado concentrada en manos de unos pocos. La Corona, la Iglesia, las Órdenes Militares, la nobleza, la burguesía, los dueños absentistas se han ido pasando de mano en mano la propiedad de la tierra al tiempo que oprimían descarnadamente al campesino, manteniéndolo justo en el límite de la supervivencia. Ahora, en esta primavera insumisa está cuajando la repulsa de generaciones de jornaleros al desafuero hecho ley, al despojo de los bienes comunales, a la mercantilización de la tierra, a la desamortización para gloria de la burguesía. En este marzo de esperanza resuenan las ocupaciones del sexenio revolucionario (1868-1874), el bandolerismo social, la asociación Germinal y el primer Congreso Obrero en la Torre de Miguel Sesmero (1901), los motines del pan, la represión a los rebusqueros, el caciquismo, Castilblanco, los 600 jornaleros extremeños encarcelados en junio de 1934, los incontables muertos, la paciente siembra de otro mundo posible sin explotación donde al fin puedan hermanarse las palabras Tierra y Libertad.

En Extremadura es donde los yunteros se habían convertido en el grupo campesino más politizado de España , escribió Malefakis. O lo que es lo mismo, más consciente, más organizado, más capaz de representar el interés general de la sociedad. La clase obrera campesina de Extremadura se hizo pueblo y le dio la vuelta a la vieja cantinela del extremeño domesticado; como recuerda Víctor Chamorro, donde ponía “ Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra (de arriba) ,  el pueblo inscribió un nuevo rótulo: “ Bienaventurados los bravos que se atrevan a defender su derecho a la tierra (de abajo), porque de ellos será un trozo de tierra arable, pisable, con la que combatir el hambre y con la que cambiar la vergüenza del hambre por la dignidad .

¿Cómo es posible que la inmensa mayoría de los extremeños y extremeñas desconozcan la mera existencia de esta fecha en la que, además, con toda seguridad participaron algunos de sus familiares? ¿Cómo se explica que este hito histórico tan trascendental en la historia de Extremadura y de España no sea objeto de estudio, al menos, en todos los Institutos de nuestra tierra? La respuesta está en el presente. El 25 de marzo quema. A pesar de que han pasado 80 años todavía levanta sarpullidos entre las clases dominantes. Y si quema es porque esa fecha resume la historia de Extremadura pero, sobre todo, porque interpela a nuestro presente.

Porque, ¿qué pasó después del 25 de marzo? Después vino la venganza de los señoritos,  el golpe militar, la sangre corriendo a borbotones en la Plaza de Toros de Badajoz, el plan de exterminio de todos los que habían osado participar en las ocupaciones y asentamientos. Como ha explicado magistralmente Francisco Espinosa, las ocupaciones campesinas, lo que él ha llamado la primavera del Frente Popular, son el vaso que colma los miedos y el afán de represalia de las clases dominantes. Por si quedaba dudas, Franco se instala en el Palacio cacereño de los Golfines el 26 de agosto de 1936 y es allí aclamado como jefe de Estado.

Hay que dar un escarmiento que llegue a la décima generación”, afirman sin rubor. La alianza de heraldos, caciques, tricornios y bonetes impone una represión brutal. La nueva situación “ supone tal abismo que sólo puede ser percibido como la materialización de un nuevo modo de vida creado específicamente para seres considerados inferiores y carentes de todo derecho .  Tras la derrota, vuelven el cortijo, el “a mandar que para eso estamos”, Azarías y Paco el Bajo, la humillación como cotidianidad para el campesino.

Y después del genocidio político, el genocidio social. Represión, colonización y emigración son las tres palabras que resumen los 40 años de dictadura en Extremadura. El Plan Badajoz lavaba la cara al régimen pero fortificando los intereses de los terratenientes. Y al pueblo llano se le condenaba a coger la maleta. Entre 1950 y 1977 emigraron de Extremadura 645.000 personas, es decir, el 45% de su población; de esos emigrantes, la mayor parte tenía entre 20 y 40 años. Este éxodo de miles de jóvenes hundió aún más en la pobreza y el subdesarrollo a nuestra tierra.

La transición democrática no hizo frente a las injusticias estructurales. El saqueo de Extremadura continuó por otros medios. Los herederos del orgulloso terrateniente de la autarquía se convirtieron al neoliberalismo o al social-liberalismo, pero eso sí, pasando a ser los principales beneficiario de las subvenciones comunitarias.  A pesar de los conatos de lucha popular (Valdecaballeros, movimiento obrero, jornaleros), las clases dirigentes pudieron renovar sus élites sin grandes trastornos. Y el sueño de la reforma agraria se enterraba con paletadas combinadas de PER, reconversión agraria y “feroces” amagos mediáticos de expropiación por parte de la Junta. Un nuevo clientelismo político que tomaba el relevo al veterano caciquismo, acompañaba a la modernización económica que, en lo fundamental, mantenía intactos los pilares de las relaciones de propiedad y de dominio.

Justamente una de las mejores expresiones simbólicas del gatopardismo en Extremadura, del que todo cambie para que nada cambie,  fue la fecha elegida como Día de Extremadura. “¿Se le ha aparecido al presidente de la Junta de Extremadura la Virgen de Guadalupe?” preguntó con sorna el diputado comunista Manuel Parejo ante el anuncio sorpresivo de la fecha impuesta por Ibarra. Mientras que en Andalucía se entronizaba el 28 de febrero, momento de afirmación del pueblo andaluz frente al gobierno central o en Castilla-León se elegía la referencia de los Comuneros de Villalar, en Extremadura se hacía coincidir el Día de la Comunidad con la tradicional peregrinación al Monasterio de Guadalupe, mezclando lo religioso y lo político, seleccionando así uno de los emblemas preferidos de los resignadores y del nacional-catolicismo.

Y llegamos a nuestros días. Hace unas semanas se hacía público que el jeque árabe propietario del Manchester City, Mansour bin Zayed, es el nuevo propietario de la Rusal, una finca de 8.200 hectáreas en el término municipal de Valencia de las Torres. Ya se sabe: en Extremadura la tierra sigue siendo “ para las ovejas, los caballos, las rehalas, los toros de lidia y los cerdos ajenos. Para el jornalero sólo tierra estrecha y la diáspora de sucesivas extremaduras trashumantes” (Víctor Chamorro).  Y mientras tanto, una nueva oleada de emigración se inicia en nuestra tierra.

Ante nosotros, una nueva acumulación de capital basada en el despojo de las clases populares a la que llaman neoliberalismo o austericidio. Pero ante nosotros también el despertar del pueblo, la posibilidad de un cambio real, por primera vez en décadas. Y es ahí donde brilla, como un recuerdo en un instante de peligro, la memoria del 25 de marzo. Una fecha que nos habla del orgullo, del empoderamiento y del coraje de un pueblo, que crea identidad extremeña.  Que resume la lucha de las generaciones de Extremadura contra la explotación, la servidumbre y el subdesarrollo. Que nos dice que ha de cumplirse “la voluntad de la Tierra que da sus frutos para todos”. El 25 de marzo es la Laguna de Ruidera de la historia de Extremadura, su momento más alto. Ese día germinó la semilla de la dignidad extremeña, regada por el esfuerzo diario y el coraje continuo de quienes no forman parte de la historia “oficial” de Extremadura.

Una luz cegadora llega hasta nuestros días. No es historia, es presente, es tiempo-ahora, es pasado de lucha en el que encender la chispa de la esperanza. Sí, “ existe una cita secreta entre las generaciones del pasado y la nuestra , como decía Walter Benjamin. Y en Extremadura la cita secreta inapelable entre las generaciones de oprimidos de ayer y de hoy se llama 25 de marzo. Ha llegado la hora de reclamar que éste sea el nuevo Día de Extremadura.

Ver en Facebook:

https://www.facebook.com/EugenioRomeroBorrallo/photos/a.622698014534104.1073741828.621902174613688/858984604238776/

14289976_858984604238776_5257048196593508509_o